Paz Levinson, sommelier: "En Argentina cada vez más mujeres sommeliers lideran restaurantes"


Para Levinson, uno de los cambios más importantes de la última década fue la aparición de proyectos con identidad propia.
"Empezaron a surgir bodegas y productores con mucha personalidad, que elaboran vinos de producción limitada pero con un enorme conocimiento detrás", explica.
La especialista aclara que ser una bodega pequeña no implica trabajar de manera artesanal o improvisada. Por el contrario, muchos de estos proyectos nacieron de profesionales con años de experiencia que decidieron desarrollar sus propias etiquetas.
A eso se suma una mayor exploración de estilos contemporáneos, con vinos menos intervenidos y una búsqueda de mayor expresión del terroir.
Durante años, hablar de vino argentino era casi sinónimo de Malbec, de grandes bodegas y de varones liderando el mercado. Pero el mapa cambió. Hoy conviven proyectos pequeños, elaboraciones de edición limitada, una nueva generación de consumidores y cada vez más mujeres liderando bodegas, restaurantes y espacios de formación.
Para la sommelier Paz Levinson, una de las referentes internacionales del vino argentino, el sector atraviesa una transformación profunda que va mucho más allá de las etiquetas. Hay nuevas formas de producir, de comunicar y de consumir el vino. También persisten algunos desafíos, como el desarrollo de una viticultura más sustentable y la necesidad de derribar prejuicios que todavía condicionan la experiencia de quienes se acercan a una copa.



